La UNAM crea batería flexible y ecológica

4 Dic, 2014  |  Ciencia y tecnología  |  0 comentarios

Ya cuentan con una patente y prototipos funcionales de las pilas y buscan la vinculación del producto con algunas empresas

Un grupo de científicos de la UNAM, diseñó un material flexible capaz de almacenar energía, con la finalidad de producir baterías recargables que pudieran adaptarse a la forma de dispositivos electrónicos portátiles, como computadoras portátiles, tabletas electrónicas y smartphones fabricados con componentes maleables.

El proyecto creado en la Facultad de Química, comandado por los académicos Pedro Roquero Tejeda y Alberto Rosas Aburto, hicieron énfasis en cómo la tecnología ha ido modernizando los aparatos, pero dejando a un lado las baterías, objetos que requieren suficiente atención para modernizarlas.

Actualmente son fabricados dispositivos `inteligentes´ cada vez más delgados, pero nadie se había ocupado de la innovación en baterías de almacenamiento de energía para este tipo de aparatos, por lo que “es ahí donde consideramos que habrá un boom en los próximos cinco años y hacia esto va dirigido nuestro desarrollo”, señalaron en un comunicado.

El académico Rosas Aburto, destacó que ya cuentan con una patente y prototipos funcionales de las pilas, que ahora lo que les importa es la vinculación del producto con algunas empresas.

El desarrollo de los científicos es relativamente económico y fácil de producir; además su objetivo es contribuir a la disminución del uso de energía en su fabricación y lograr un material reciclable que no implique un riesgo para el medio ambiente o la salud.

El desarrollo de la pila flexible se encuentra basado en “Elastómeros eléctricamente conductores con propiedades de disipación electrostática y capacitancia”, que pueden adaptarse a dispositivos médicos (prótesis) que requieren ligereza y discreción para un mejor funcionamiento, como puede ser el caso de un páncreas artificial, parches transdérmicos o manos robóticas.

“Emplear metales o nanoestructuras de carbón conlleva riesgos de toxicidad, en cambio, aquí hablamos de plásticos poliméricos inertes que, además, son asequibles y baratos”, destacó Rosas Aburto.

Agregaron que el proceso de obtención fue sencillo, “tienen larga vida de anaquel, se adaptan a la forma de los dispositivos y pueden armarse en tándem de baterías intercambiables. Además pueden mezclarse con resinas termoplásticas y poliolefinas que les brindan propiedades de disipación electrostática”.

Los elastómeros, mejor conocidos como hules o cauchos, “son flexibles y resistentes, con propiedades en diversas aplicaciones. Nosotros los mezclamos con varios elementos para generar conductividad eléctrica, característica que no tienen por sí solos”, agregó Rosas Aburto.

Luego de la mezcla de elementos, crearon polímeros elásticos sólidos que tenían como cualidades la flexibilidad, su capacidad de conducción y almacenamiento de electricidad, justamente lo que requiere una batería recargable y que sólo basta con elaborarse en las dimensiones de una película delgada o de una hoja de papel, aseguraron.

“Si bien ya existen desde hace tiempo (los materiales flexibles), lo novedoso es que pueden plegarse sin que pierdan sus características y propiedades eléctricas”, enfatizó.

Al utilizar este nuevo material, su flexibilidad permite que pueda ser enrollado, además que, cuenta con la capacidad de ser eléctricamente conductor y almacenador sin importar el tiempo que se encuentre sin uso, concluyó.


Fuente: Redacción


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